XL

 en qué nubes he de buscarte, pajarillo:

nadie ha oído de tu voz ensortijada

en el lecho del viento, de tu risa

leve marejada en que me ahogué ya viejo


recuerdo la palabra que me diste 

aunque todo sea fruto del delirio:

me pregunto ahora en qué silencio

me esperarás, si al esperarme 

amaste a otro y en la comunión y el fuego

repetiste mi nombre para dárselo


lo he soñado todo, pajarillo: la casa,

el estertor que nos unió en verano;

nadie sabrá de ti sin embargo, de esta dolencia

en el centro orbital de mi derrota

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