CL
estragado en el hueso, asido al humo, nubificado en el recuerdo, ya llovido, en el crisol de la miseria se forjó lo llanto, lo desidia que me abriga; ronco, ametrallado de ausentajes, abrí la puerta hacia la calle, mordí los frutos de tu nombre, mostrenco, trastabillado, herido de yo mismo anduve errante por el alba, rumiando la memoria, en desespero, le hallé el secreto siluetal a la nostalgia. esto de sombra se hizo casa muy adentro, nido que se enllama, y en el centro, tu nombre, esa flor crecida en el invierno