CII
esto que baila en la pupila si recuerdo,
nudo las manos, la palabra, lo que de suspiro
encendía los cuerpos nuestros,
los reiterados incendios del aliento;
rodar hacia la noche, protegidos,
a tientas malabarear el beso, la prometida vuelta,
morder los nuevos frutos del deseo,
mirar los correntales y la flama,
amanecer sin temblor frente al abismo,
royendo el hueso de la espera, de ti soñado;
largo será el invierno ahora que huyes, ahora
en esta esquina donde he puesto la flor de tu recuerdo:
naufragaré todas las noches sin tu remo,
en agua oscura o fuego seco haré sonar este lamento
Comentarios