CVI
esfinge, tu lamento cayó en el agua:
nadando llegó a orillas de la casa,
era de sal su aliento sin colmillos,
lo sé porque mordí su rastro;
recuerdo muy bien todo:
aquella voz sin lumbre ya que me quemaba
mis últimos espejos al quebrarse
esfinge, tu lamento cayó en el agua:
nadando llegó a orillas de la casa,
era de sal su aliento sin colmillos,
lo sé porque mordí su rastro;
recuerdo muy bien todo:
aquella voz sin lumbre ya que me quemaba
mis últimos espejos al quebrarse
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