CXLVII

 en el aire se sostiene tu recuerdo,

no veraniego cúmulo,

ese hilo apenas perceptible,

lo que atraviesa polvo y luz,

ruido: la tensión del día,

alba atroz que te dibuja.

mi palabra que se hunde en ti,

mi pensamiento herido de sin ti:

aquí la espada de tu ausencia

rajó la carne del olvido.

la noche vuelve en fin y yo silencio.

esto de mirar la brasa y no soñar,

náufrago de la llama,

escapista de nostalgias, perdedor de sí mismo

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