CXXXI
ebrio ya de lo sin ti que se hace el mundo,
nacido de tu ausencia,
escribo de las cosas que se herrumbran,
los rostros que se olvidan de a poco,
raquíticos y derrengados se van;
ahora sé que te he soñado:
más allá de la vigilia oí tu risa
ebrio ya de lo sin ti que se hace el mundo,
nacido de tu ausencia,
escribo de las cosas que se herrumbran,
los rostros que se olvidan de a poco,
raquíticos y derrengados se van;
ahora sé que te he soñado:
más allá de la vigilia oí tu risa
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