CXXXVI

en toda roca luz te hiciste,

nacida en el destello de la aurora,

en cada arroyo en que el deseo,

ligero, dejó su beso.

recuerdo la oscuridad de no saber,

aquella ceguera de animal:

mi carne palpitaba, feliz, asoledada.

mi carne herida de la luz

abierta en canal, bestia sacrificial,

rugiendo de temor, fascinada,

lame la sangre en su costado,

espera el fuego, tu nombre:

nacida de otra piel vendrás,

empapada en aguas de olvido

Comentarios

Entradas populares de este blog

I

II

XL