III
en el hombro de la noche escribo
nado a contracorriente del silencio
escondo mi palabra del ocaso: en la ceniza;
la herida de mi pecho se ha dormido,
recelosa, y en el sueño, mira a su presa
como un gato
aquí, en el fondo de este acantilado, vivo:
me arrojan basura
y algunas sobras tus fantasmas
Comentarios