LXXXIV

 este fulgor

nudo abierto

este sueño

largo invierno

roca hundida

agua que huye

mi cicatriz

mi lengua flaca


ascua en el ojo

regresas y escuece

lo pasado lo ayer

el cenizal enjambrecido

nube fiera fauce abierta

esto que soy

el tropezón el cuerpo

no esta mole de carne

empozada de nervio y hueso

lo que se arrastra

regocijado en su querencia

abierta carne a la intemperie

mosquecida y embriagante

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