XCII

 es tanto lo llovido aquí por dentro

nada más que a diario puntualmente


-¡es tal y tanto el musgo aquí crecido!-


lo cierto es que me pesa estar de pie

robarle su palabra a la dolencia

andar como si nada, sin seña de quejido

marcándome el talante o la zancada;


morir es solamente no estar vivo

andar sin ti no es solamente abrir fogatas en el limo


recuerdo que te hablé de las heridas

la forma en que sajaron esta carne

el nudo en la habladera, temblor crecido;

no hallé la tierra para echarle a tu recuerdo:

estoy aquí tirado al sol engrisecido

estoy pero sin mí hollando el banquetaje

nomás de masticar las recordancias

en este montazal donde malvivo


lo cierto es que te sueño y luego olvido

relincho de mirar el horizonte

abierta la esperanza como un tajo

miro que se agusana de no verte, que hiede y me supura y trae el delirio

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